En una olla pequeña, derrite la mantequilla o aceite de coco a temperatura media. Una vez caliente, agrega el plátano, la vainilla y la canela. Saltea durante 2 minutos, aproximadamente, hasta que los plátanos empiecen a desarmarse y larguen sus azúcares naturales.
Añade la miel o el sirope de arce, revuelve para combinar y cocina por 1 minuto más. Retira del fuego.
Dentro de cada frasco, coloca ½ taza (40 g) de avena, ½ cucharadita de semillas de linaza y ¾ tazas (175 ml) de leche. Reparte los plátanos cocidos de forma pareja entre cada frasco.
Revuelve para combinar, cierra los frascos con una tapa y guárdalos en la nevera toda la noche.
Notes
Para hacerlo sin lácteos, cambia la mantequilla por aceite de coco, y la leche común por tu leche vegetal favorita.
Puedes disfrutar esta avena con plátano fría, recién salida de la nevera, o calentarla en el microondas.