Prepara un recipiente de 20 cm x 10 cm con papel de horno.
En un bol grande, machaca el plátano, añade la crema de cacahuete, la miel y la vainilla. Una vez que la mezcla esté cremosa y unida, agrega la harina de coco y mezcla bien. El último paso es incorporar las pepitas de chocolate y mezclar.
Esparce la mezcla con tus manos en el recipiente que tenías preparado, presionando y esparciendo de forma uniforme, hasta que quede de 1.3 cm (½ pulgada) de espesor. Refrigera por 1-2 horas hasta que esté firme.
Levantando el papel de horno, retira la preparación del recipiente y córtala en cuadrados individuales.
Puedes envolver cada porción por separado o colocarlas en un recipiente hermético y guardarlas en la nevera por hasta una semana. También puedes envolverlas por separado y congelarlos por hasta un mes.
Notes
Asegúrate de medir bien el plátano machacado puesto que la harina de coco no es un ingrediente muy flexible. También puedes agregar hasta 55 g de proteína de vainilla en polvo para que sea más nutritivo.