Precalienta el horno a 175C (350F) y forra una bandeja de hornear.
Parte la calabaza a la mitad y, con una cuchara, quita todas las semillas e hilos fibrosos. Coloca las dos mitades en la bandeja boca abajo (con la cáscara arriba).
Hornea:
Hornea la calabaza unos 45 a 50 minutos (algo más si es grande), hasta que la cáscara cambie de color y la carne de calabaza esté blanda. Sácala del horno y déjala enfriar unos 10 minutos para no quemarte.
Separa y haz el puré:
Con una cuchara sopera, separa la calabaza de la cascara y ve poniéndola dentro del vaso de la licuadora. Pon la tapa y licúa hasta que quede como un puré espeso.
Guarda:
Vierte la crema de calabaza en uno o dos frascos de vidrio.
Guárdalos en la nevera una semana o congela el puré de calabaza en una bolsa para congelados hasta 3 meses.