Mi abuela hacía esta crema de calabaza y te aseguro que merece la pena probarla. Es una receta de sopa fácil, rápida y deliciosa, perfecta para tomar en invierno.
Cocina la calabaza en el horno o en el microondas hasta que esté tierna. Con una cuchara, saca la pulpa de la calabaza, pásala a un recipiente y déjalo aparte.
En una olla grande a fuego medio, derrite la mantequilla. Añade la cebolla y el apio y saltea por unos 3 minutos, hasta que estén tiernos.
Agrega la harina y las especias a las verduras aromáticas y revuelve para integrar. Añade el caldo y la leche y cocina a fuego lento hasta que hierva.
Agrega la calabaza, mezcla para integrar y continúa cocinando durante 5 minutos.
Si usas una batidora o licuadora de mano, tritura la sopa en la olla hasta que esté suave.
Si usas una licuadora tradicional, pasa la sopa a la licuadora, asegurándote de no llenar el vaso más de la mitad. Sube la velocidad de a poco y licúa hasta que esté suave.
Pasa la sopa crema a una sopera vacía. Repite el proceso con el resto de la crema. Sirve.