Precalienta el horno a 175°C (350°F). Cubre ligeramente dos placas de repostería con spray para cocinar y déjalas a un lado.
En un bol grande, aplasta el plátano con un tenedor, agrega la mantequilla de almendra, la miel, la vainilla y la canela.
En un bol pequeño, combina el coco rallado, las semillas de cáñamo, el bicarbonato y la sal.
Incorpora los ingredientes secos en la mezcla de plátano con mantequilla de almendra. Si lo deseas, puedes añadir también uvas pasas.
Usando una taza de medir de ¼, toma un montículo de masa de 7.5 cm (3 pulgadas) y colócalo sobre las placas de repostería que tenías preparadas. Con una pequeña y fina espátula de metal o de plástico humedecida, aplana y esparce cada montículo de masa hasta llegar a un tamaño de 7 cm (2 ¾-inches) de circunferencia, y un grosor de alrededor de 1.25 cm (½ pulgada).
Hornea, una placa a la vez, por 14 a 16 minutos o hasta que las galletas estén doradas. Pásalas a una rejilla para que se enfríen por completo.
Almacénalas en la nevera dentro de un recipiente hermético o en una bolsa plástica hermética por hasta 4 días, o puedes guardarlas en el freezer por hasta 2 meses, descongelándolas antes de servirlas.