Mezcla las 2 cucharadas de agua y la maicena en un pequeño recipiente y déjalo aparte.
En una cacerola, hierve el agua, azúcar o miel, y arándanos. Remueve de vez en cuando. Reduce el fuego y déjalo a fuego lento durante unos 10 minutos.
Añade la mezcla de agua y maicena y mézclalo bien.
Déjalo reposar:
Apaga el fuego y déjalo reposar 5 minutos para que se espese. Si quieres un sirope de textura más suave, pásalo por la licuadora hasta obtener la textura deseada.*
Guarda:
Puedes conservarlo en la nevera hasta dos semanas dentro de un recipiente hermético o un frasco. Saca el sirope de la nevera unos minutos antes de servirlo a temperatura ambiente o caliéntalo unos segundos en el microondas.
Notes
Si no te importa que haya trozos de arándanos, sirve el sirope tal cual está. A mis hijos no les gustan estos “trozos”, así que paso el sirope por la mini-pimer y lo mezclo bien. Si haces esto, tendrás que añadir 60 ml de agua de más antes de mezclarlo todo. Si no lo haces, el sirope va a quedar demasiado grueso. Por supuesto, puedes añadir agua a tu gusto dependiendo de cómo de ligero quieres que sea el sirope.