Cocina los macarrones siguiendo las instrucciones del envase. Cuando la pasta esté lista, escurre el agua y deja la pasta en el colador.
Haz la salsa:
En la misma olla que usaste para cocinar la pasta, derrite la mantequilla a fuego medio. Añade el ajo y tuéstalo durante aproximadamente un minuto, moviéndolo un poco para que no se queme.
Vierte la nata (o half & half) y la leche, y revuelve constantemente. Agrega el queso rallado, sal, pimienta, y nuez moscada (si usas). Mezcla para combinar. Reduce el fuego, sigue cocinando la salsa Alfredo durante 5 minutos y luego apaga el fuego.
Combina:
Añade los macarrones a la olla con salsa Alfredo y revuelve. Sírvelos así o continúa con el paso siguiente si quieres gratinarlos.
Gratina la pasta:
Pasa los macarrones a una fuente apta para horno y échales por encima el queso cheddar rallado.
Posiciona la rejilla del horno en la mitad superior (ni en el medio ni arriba de todo) y coloca allí la fuente. Ponlo a gratinar unos 3 minutos, hasta que el queso se haya derretido y esté ligeramente dorado, pero no quemado. Retira del horno y sirve.