¼taza(25 g) de queso parmesano, y un poco más para servir
Instrucciones
Esta receta se prepara en la misma sartén (u olla) grande, ¡así que asegúrate de elegir una con suficiente espacio para todo!
En una sartén grande, calienta aceite a fuego medio-alto. Añade la cebolla y cocina durante 3 minutos. Agrega el ajo y sigue cocinando hasta que la cebolla esté blanda.
Agrega los trozos de pollo a la sartén y cocina, durante unos 5 minutos, lo suficiente para dorarlos de todos los lados.
Lentamente, vierte el caldo de pollo y la nata por encima. Mientras revuelves, raspa los restos de cocción del pollo del fondo de la sartén. Estos aportan mucho sabor.
Cocina la mezcla hasta que hierva, añade la pasta y revuelve para integrar. Reduce el fuego al mínimo, tapa la sartén y cocina a fuego lento unos 12 a 15 minutos hasta que la pasta esté tierna. Más o menos, ya que depende del tipo de pasta.
Retira la tapa de la sartén, añade el pesto y revuelve hasta que se incorpore y se haya calentado. Apaga el fuego, añade el queso parmesano, revuelve para integrar y sirve.