A fuego medio-alto, calienta una sartén grande antiadherente. Una vez caliente, cocina la carne picada, separándola con una espátula a medida que se cocina, hasta que esté casi dorada. Agrega la cebolla y el ajo picados. Cocina durante unos 3 minutos, hasta que la cebolla esté blanda y traslúcida y la carne ya no esté rosa.
Agrega la salsa:
Agrega la salsa de tomate y los condimentos (si la salsa no es condimentada). Revuelve para integrar con la carne.
Cocina la pasta:
Añade a la sartén la pasta y 2 tazas de agua. Revuelve y llévalo a hervor. Una vez que hirvió, reduce el fuego a mínimo y cubre la sartén con una tapa. Cocina 12 minutos, revolviendo una vez, hasta que la pasta esté tierna.
Agrega el queso:
Cuando la pasta esté tierna, apaga el fuego. Añade la mozzarella y revuelve. Agrega pequeños montículos de ricota y échale queso parmesano por encima. Tapa y deja que el queso se derrita por 3 minutos.
Sirve inmediatamente, agregando más queso parmesano por encima al gusto.
Notes
Esta receta sale muy bien con pasta farfalle (pajaritas) y pasta penne. Si usas macarrones, el tiempo de cocción se reduce a 9-10 minutos.