Precalienta el horno a 220C (425F) y cubre una bandeja con papel de hornear.
Lava las patatas y, si quieres, pélalas. Córtalas en tiras de ¼ pulgada (6 mm). Sécalas con una toalla de cocina y pásalas a un bol grande.
Condimenta:
Rocía las patatas con aceite de oliva, añade el ajo y ¼ cucharadita de sal. Mezcla hasta que las patatas estén bien cubiertas.
Coloca las patatas en la bandeja para horno. Deja a un lado el bol con aceite.
Hornea:
Hornea durante 30-35 minutos. Después de los primeros 15 minutos, dales la vuelta para que no se quemen.
Añade el queso:
Retíralas del horno y, con unas pinzas, pásalas de nuevo al bol con aceite. Esparce el queso y el perejil sobre las patatas, mezcla para cubrir, y vuélvelas a colocar en la bandeja.
Mételas en el horno y sigue cocinándolas por 7 a 10 minutos más, hasta que el queso se haya derretido y estén doraditas.
¡Disfruta!
Retira las patatas del horno, rocíalas con ¼ cucharadita de sal y sírvelas con tus aderezos favoritos.