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Con esta receta, verás lo fácil que es comer sano. ¡Esta es la forma más sencilla y deliciosa de comer avena!

Receta de avena remojada
Me encantan los desayunos, pero hay uno que, lo admito, es mi favorito: la avena remojada. Si bien tengo debilidad por los pancakes y también disfruto de los desayunos salados, un frasco de avena remojada es perfecto para comer algo rico y nutritivo en mañana ocupadas. O sea, ¡casi todas!
La avena remojada tiene muchos nombres: avena nocturna, trasnochada, overnight, de toda la noche. Pero la idea es la misma: mezclar avena con líquido (generalmente leche, pero también puede ser agua) y dejarla varias horas en la nevera para que se hidrate. El resultado es una avena súper cremosa.
¿Que si tienes que cocinar la avena? No. La avena se puede comer “cruda”. Para que quede cremosa, se la hidrata con leche o agua, pero si quieres comer avena como cualquier otro cereal, puedes hacerlo, como en mi receta de Avena Fría.
Lo mejor es que nunca te aburres, porque le puedes agregar distintas frutas, chispas de chocolate, coco rallado, nueces, o lo que quieras y tendrás una avena remojada espectacular y con sabor a postre.
Avena Remojada Beneficios
La avena remojada es un desayuno buenísimo tanto por lo fácil que es de preparar como por la nutrición que te aporta. Empiezas el día con una comida saludable y saciante que ya tienes lista en la nevera. Además, ¡es muy sabrosa!
Si eres de los que se levantan de la cama y no quiere saber nada con ponerse a cocinar, la avena remojada es el desayuno más fácil. Lo haces la noche anterior y por la mañana solo tienes que abrir la nevera y tomar una porción. A lo mucho, calientas la avena en el microondas si prefieres un desayuno calentito.
El otro gran beneficio de la avena remojada es toda la nutrición que aporta: es alta en fibra, vitaminas y minerales; y baja en calorías y grasas. Además, provoca saciedad, lo que significa que sentirás la barriga llena por varias horas y te ayudará a evitar el picoteo.
A todos los beneficios de la avena, tienes que sumarle los de la leche y de los demás ingredientes nutritivos que puedes añadirle, como frutas, semillas, frutos secos, y más.
Ingredientes
La base de la avena remojada es avena y líquido. Luego, puedes agregar tus ingredientes favoritos. Esta receta incluye:
- Avena tradicional: los copos de avena tradicional (arrollada) son los mejores para dejar en remojo. No recomiendo usar avena rápida ni instantánea.
- Leche: cualquier leche láctea o vegetal sirve. Incluso puedes usar agua.
- Semillas: en esta receta, agregué chía y linaza para un desayuno lleno de nutrición. Puedes omitirlas o agregar otras.
- Sal: solo una pizca, para dar más sabor. Es opcional.
- Fruta: tus favoritas. Esta vez usé plátano y moras.
Más abajo encontrarás la receta con las cantidades.
Cómo preparar Avena Remojada
¡Hacer avena remojada es increíblemente fácil! Solo tienes que combinar todo en un recipiente y meterlo en la nevera: ¡directo a la lista de los desayunos más fáciles y deliciosos! Así se hace:
- Mide la avena
Coloca ½ taza de copos de avena tradicional en cada frasco. También puedes preparar la receta en un recipiente grande con tapa y servir porciones individuales. - Agrega los secos
Si vas a añadir semillas de chía y linaza, este es el momento. - Añade la leche
Vierte ¾ taza (180 ml) de leche en cada frasco o un total de 3 tazas (700 ml) en un recipiente grande. - Agrega la fruta
Si incluyes alguna fruta, agrégala ahora, cortada en trozos pequeños. - Mezcla
Con una cuchara, revuelve la mezcla de avena y leche. Cierra cada frasco o recipiente con una tapa. - Refrigera
Coloca los frascos en la nevera y refrigera por 4 horas o toda la noche. - ¡Disfruta!
Por la mañana, disfruta la avena fría o caliéntala en el microondas por 30 segundos a 1 minuto, revuelve y sirve. La avena remojada se conserva hasta 4 días en la nevera.

¿Cuánto tiempo se deja en remojo la avena?
A la avena remojada también se le llama nocturna u “overnight” porque se la deja en remojo toda la noche en la nevera. En realidad, unas 4 horas son suficientes para que la avena se hidrate y esté lista para comer.
Puedes conservarla en la nevera hasta por 4 días. Para que tenga la mejor textura por más tiempo, recomiendo añadir la fruta justo antes de servirla.
Con qué acompañar la avena en el desayuno
La avena remojada queda bien con todo tipo de ingredientes que añaden sabor y nutrición. Estas son algunas ideas deliciosas y sencillas para añadir a tu frasco de avena cada mañana:
- Fruta fresca: plátano, manzana, melocotón, frutos rojos, etc.
- Fruta deshidratada: pasas, higos, ciruelas, etc.
- Frutos secos: nueces picadas, almendras fileteadas, anacardos, etc.
- Semillas: chía, linaza, semillas de cáñamo, etc.
- Otros toppings: miel, sirope, chispas de chocolate, canela, coco rallado, yogur griego, etc.
Recetas de avena remojada toda la noche
A partir de la mezcla de avena con leche puedes hacer distintas recetas de avena remojada por la noche. Para que nunca te quedes sin ideas, te comparto algunas de mis favoritas. ¡Son deliciosas!
Otras formas de comer avena en el desayuno
La avena remojada es una de las formas más sencillas de comer avena en el desayuno, ¡pero no la única! También puedes usar la avena para hacer pancakes, preparar avena horneada con frutas, galletas saludables, muffins y batidos frutales.
Avena Remojada para el Desayuno (Overnight)

Ingredientes
- 2 tazas (180 g) de avena tradicional
- 3 tazas (700 ml) de leche, cualquiera
- 1 cucharadita de chía, opcional
- 1 cucharadita de linaza, opcional
- 1 pizca de sal, recomendado
- ¼ taza (40 g) de fruta, cualquiera
Instrucciones
Prepara la avena:
- Coloca ½ taza (45 g) de copos de avena tradicional en cada frasco. También puedes preparar la receta en un recipiente grande con tapa y servir porciones individuales.
- Añade los ingredientes secos opcionales, si es que vas a incluir alguno.
- Vierte ¾ taza (180 ml) de leche en cada frasco o un total de 3 tazas (700 ml) en un recipiente grande.
- Si incluyes alguna fruta, agrégala ahora, cortada en trozos pequeños.
- Con una cuchara, revuelve la mezcla de avena y leche. Cierra cada frasco o recipiente con una tapa.
Refrigera:
- Coloca los frascos en la nevera y refrigera por 4 horas o toda la noche.
- Por la mañana, disfruta la avena fría o caliéntala en el microondas por 30 segundos a 1 minuto, revuelve y sirve.





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